Buenos Aires (Argentina): « Picnic » de Fernando Arrabal.

pic-nic-ba-arg

CATALINA KRAZNOB y Ruben Suchmacher

representan « Picnic »  de Fernando Arrabal

Teatro Nacional

Buenos Aires  (Argentina)

The play « Picnic on the Battlefield » is  representative of the new theater  because it includes two  themes of this genre which are:

  • The combination of tragedy and comedy.
  • The life as a meaningless journey.
  • The feelings of loss, purposelessness, and bewilderment.
  • The nonsense of reality; disjointed, meaningless.

In this particular play, life is questioned from the perspective of War. The theme of war is questioned, in turn, for its lack of real common sense. What does war achieve in the end, and is it worth risking one’s life for this purpose? War is a matter of philosophical belief.

However, it is the treatment of this topic what further qualifies the play as an absurd one. Here we have a soldier getting ready to engage in a battle during the War, and suddenly here come his parents to give him a surprise visit and a picnic.

As is this were not absurd enough, the picnic actually takes place and with as much neutrality as if bombs were not exploding in the distance, or as if they were not actually inside a ring of fire- and they indeed were. Hence, we see how Arrabal is mixing the horror of war with the idyllic nature of a comfortable and cozy family visit.

As tragedy is sure to occur, the play continuously shifts in mood and atmosphere, creating a certain chaos which also makes the play distinguish itself from the traditional plot. The theater of the absurd is characterized for its separation from traditionalism.

Therefore, in conclusion, the themes it touches, the way the dramatist treats the themes, the absurdity of the situation, the satirical and sad mix of emotions, and the philosophical questions of life are all included in « Picnic on the Battlefield », making it a representative of the genre.

***

Pic-Nic, de Fernando Arrabal

Pic-Nic, de Fernando Arrabal (Pique-nique en campagne, 1950), es una obra teatral muy breve que denuncia el absurdo de la guerra a través de personajes ignorantes e inocentes y el traslado al contexto bélico de las soluciones de la vida civil y cotidiana. Sería una obra cómica  si el final no dejara helado el optimismo.

Zapo es un soldado de trinchera, que se encuentra solo entre el fragor de las bombas y las ametralladoras. Cuando este se interrumpe, saca un jersey a medio tejer y lo continúa. Suena el teléfono de campaña, que traerá las órdenes del capitán sin que oigamos su voz. Zapo demuestra no estar al cabo de lo que se espera de él («Y las bombas, ¿cuándo las tiro? ¿Pero, por fin, hacia dónde las tiro, hacia atrás o hacia adelante? … No se ponga usted así conmigo, no lo digo para molestarle»).

Nada más colgar, recibe la visita de sus padres, los señores Tepán, dos personajes ceremoniosos y plenamente sociales: la primera frase del padre es: «Hijo, levántate y besa en la frente a tu madre». El padre recuerda la guerra en la que estuvo él (aquello sí que eran buenas guerras, con caballos y todo) y la madre da otra pista de los ojos con los que se quiere ver la situación al afirmar que sabe bien de qué color era el uniforme de los enemigos porque aparecía en sus juegos infantiles. A Zapo lo tratan como a un niño: se le dice que es de mala educación sentarse a la mesa con fusil y la madre lo examina y reprende por no haberse lavado bien. Se ponen a comer.

SR. TEPÁN. —Qué, hijo mío, ¿has matado mucho?
ZAPO. —¿Cuándo?
SR. TEPÁN. —Pues estos días.
ZAPO. —¿Dónde?
SR. TEPÁN. —Pues en esto de la guerra.
ZAPO. —No mucho. He matado poco. Casi nada.
SR. TEPÁN. —¿Qué es lo que has matado más, caballos enemigos o soldados?
ZAPO. —No, caballos no. No hay caballos.
SR. TEPÁN. —¿Y soldados?
ZAPO. —A lo mejor.
SR. TEPÁN. —¿A lo mejor? ¿Es que no estás seguro?
ZAPO. —Sí, es que disparo sin mirar. (Pausa.) De todas formas, disparo muy poco. Y cada vez que disparo, rezo un Padrenuestro por el tío que he matado.
SR. TEPÁN. —Tienes que tener más valor. Como tu padre.
SRA. TEPÁN. —Voy a poner un disco en el gramófono.

Después de escuchar un poco de música, entra un soldado enemigo, que viste como Zapo, salvo el color del uniforme. Es Zepo. «Ambos se ponen manos arriba llenos de terror.» Al fin, Zapo lo detendrá, primero con un «¡Manos arriba!» y luego con un «¡Pan y tomate para que no te escapes!».

En adelante, todos dialogan sobre qué conviene hacer. Atan al prisionero, que protesta cuando le hacen daño al atarlo («Hijo, no seas burro. No maltrates al prisionero», dirá el padre. «Ahora te vas a ganar que te tome tirria»). Por ilusión, Zapo se hace una foto con el pie sobre la tripa del prisionero, no sin antes pedirle permiso («Ande, diga que sí». «Bueno. Pero solo por hacerles un favor»). A la hora de comer, invitan y animan al prisionero, que responde con las frases esperables del que está de visita y no quiere molestar («Bueno, si se ponen así, suéltenme las ligaduras. Pero solo lo digo por darles gusto»).

El padre se interesa por cómo le va la guerra a Zepo y surge un diálogo casi idéntico al que he reproducido más arriba. Zapo y Zepo son espejo el uno del otro; la misma ignorancia, el mismo hallarse fuera de lugar («Y usted, ¿por qué es enemigo?» «No sé de estas cosas. Yo tengo muy poca cultura»); si Zapo se entretiene tejiendo jerseys, Zepo hace flores de trapo. Han ido a la guerra sin saber, los dos por igual; y los generales les han contado lo mismo (ZA: «¿Todo igual?» ZE: «Exactamente igual» SRT: «¿No sería el mismo el que os habló a los dos?»).

La comida se interrumpirá por un bombardeo y a continuación entrarán los camilleros, fastidiados porque nunca encuentran «fiambres». El padre riñe a Zapo porque lo ve poco dispuesto a colaborar, y el camillero replica:

CAM. 1. —No se ponga usted así, hombre. Déjelo tranquilo. Esperemos tener más suerte y que en otra trinchera hayan muerto todos.
SR. TEPÁN. —No sabe cómo me gustaría.
SRA. TEPÁN. —A mí también me encantaría. No puede imaginar cómo aprecio a la gente que ama su trabajo.

Pero nada, por desgracia nadie tiene ni un rasguño («Yo tampoco», dirá Zepo, avergonzado; «Nunca he tenido suerte»). La madre se había cortado al pelar las cebollas, pero, ¡qué se le va a hacer!, «las señoras no cuentan». Se despiden con una promesa del padre: «No se preocupen ustedes, si encontramos un muerto, se lo guardamos. Estén ustedes tranquilos que no se lo daremos a otros». «Esto es lo agradable de salir los domingos al campo. Siempre se encuentra gente simpática», comenta la madre.

Al final de la obra se aceleran las apuestas: los cuatro encontrarán un modo de parar la guerra, sencillo e infantil (SRT: «Tú le dices a todos los soldados de nuestro ejército que los soldados enemigos no quieren hacer la guerra y usted le dice lo mismo a sus amigos. Y cada uno se vuelve a su casa». A los generales y los cabos «les daremos unas panoplias para que se queden tranquilos»). Ponen otro disco para celebrarlo. No se oye nada, porque la madre «en vez de poner un disco, había puesto una boina». Suena la música, bailan y, de tan animados, no se dan cuenta de que se han reanudado los combates y «una ráfaga de ametralladora los siega a los cuatro». Entran los camilleros y baja el telón.

***
.
Respuestas a “Pic-Nic, de Fernando Arrabal”

Elisa |

La hemos leído en clase muchas veces y siempre con éxito. Es cierto que lo que comienza como diversión termina en escalofrío, lo cual puede originar interesantes debates.
ALBERTO FERREYRA

¿Como podemos enviar un email al Maestro Fernando Arrabal?
Como obtener su coreeo eletrónico?
“TALLER DE TEATRO DE LA TERTULIA”
GRACIAS!!!!

Fernando Arrabal
22 RUE JOUFFROY D’ABBANS
F.75017 PARIS

en orange.fr: fernando.arrabal @ orang…
en gmail.com: arrabalf @ gmai…

TaminoTitiriteros

Queda muy “resultona” con máscaras como comedia del arte. Nosotras la llevamos como lectura dramatizada por bibliotecas e institutos, esa y La princesa Pitusa.

darabuc | 30 12 2010 en 12:21 pm | Responder

A mi me ha parecido estupenda, con un humor absurdo de lo más divertido que cuando menos me lo esperaba soltaba una carcajada.
Darabuc

Sí, entiendo que la obra denuncia el absurdo de la guerra a partir de un planteamiento absurdo (de hecho, en la época hay toda una corriente teatral con este nombre). Así las cosas, no resulta cómica. Tiene golpes de humor, pero no es una comedia; es más bien una risa agridulce, creo yo.

Sofía |

A mí la obra me a parecido muy divertida. Me gustaría saber de donde a sacado tal inspiración, a mí, personalmente la guerra también me parece absurda. Alfredo me parece muy… entretenido. Me gustaría que alguna vez me digese de donde podré sacar tanta imaginación para crear una obra tan divertida.
Espero que me apoyeis.

Diari de Girone (en català): « Fernando Arrabal reflexiona sobre el concepte de raó a la Liberisliber ».

bosse_de_nage_andre_stas

Trois collages de Jordi Soler (Girone)

Fernando Arrabal reflexiona sobre el concepte de raó a la Liberisliber
La fira d’editorials independents de Besalú

BESALÚ | DDG
L’escriptor espanyol, resident a França, Fernando Arrabal va ser un dels destacats protagonistes de la fira d’editorials independents Liberisliber, que se celebra fins avui diumenge a Besalú. Autor de novel·les com La torre herida por el rayo, guanyadora del premi Nadal de 1982, Arrabal va participar en una conversa amb Paco Inclán, escriptor i director de la revista literària Bozal, entorn de la dicotomia existent entre la raó i la desraó, en la vida i l’art. Arrabal, també poeta, director de cinema i fundador, al costat d’Alejandro Jodorowsky i Roland Topor, del Grupo Pánico, va exhibir en aquesta conversa amb públic la seva magistral dialèctica, farcida d’arguments, ironia i notables dosis d’humor.

cocococ

Girone et Christèle Jacob:

La raó és una facultat que consisteix a aplicar normes i lògica  en el pensament   per obtenir judicis, observacions comprovables  o servir de base   per a teories. La raó és estudiada per la psicologia i la filosofia, sobretot la branca de l’epistemologia.

deesse1

« Fando e Lis » de Fernando Arrabal Rio de Janeiro (Vida Oliveira).

11-xi-16-t

…après  « La Tour de Babel » (direction de Marcelle Pamponet)

et « Monólogo sin mono » (avec Aderbal Freire-Filho  TV).

<<Fando e Lis>> de Fernando Arrabal

dans la traduction de Wilson Coelho

metteuse en scène VIDA OLIVEIRA
Mensaje de Aderbal Freire-Filho :  « … te envío  noticias de Marieta tu monólogo y su mono  y de estas tierras exóticas, donde viven amazonas y gauchos…  [mientras nuestro amigo común el hispano-franco  José Cadalso no nos manda  nuevas de la leyenda (?) que cuenta que desesperado ante la repentina muerte de su novia, intentó desenterrarla  para darle el último adiós (episodio que quedó narrado en su obra Noches lúgubres)… ] … ahora yo, que estuve toda la vida nada más que en  teatros, escribo y presento un programa de televisión.
No es exactamente un talk-show, aunque las entrevistas sean su principal contenido. Los invitados, base o no de un tema, se presentan libremente en el programa. Con las nuevas tecnologías para llegar mas cerca de otros mundos.
Te invito a hablar desde París de la patafísica en una conversación por skype. O sea, nos conectamos por skype, yo en el estudio de la tele y tu en tu casa (o donde quieras), cambiamos unas palabras, me refiero a  tu presencia  en un programa de televisión de Brasil, te pido noticias de los Trascendentes Sátrapas, del Colegio de Patafísica y das una breve visiôn patafísica para nosotros. Por iPad, por skype, la patafísica virtual en una televisión pública de Brasil! Un abrazo en clave siempre de fa. Aderbal »

 

L’énigme de Fernando Arrabal, Dominical Multired.

28-x-16-2

Fernando Arrabal  nació en Melilla (1932). Es el autor de teatro más representado. Vive en París desde 1955. Formó parte del movimiento surrealista de André Breton y fundó el Grupo Pánico con Jodorowsky y Topor. Acaba de publicar Credo quia confusumCreo porque es confuso— (Huerga&Fierro).

L’énigme de Fernando Arrabal, Dominical Multired. (El semanario en castellano más leído del mundo)

.- Cumplió 84 años y un trimestre, ¿qué tal lo trata el dios Pan?

.- Demasiado bien. No sé si es ése u otro dios es el que me muestra como se salta al vacio desde el castillo en el aire.  A pesar de que los poetas o escritores (a diferencia de los intelectuales) no pueden ni saben  ocupar puestos de « sentados » asalariados ad vitam aeternam.

.- ¿Es difícil vender poesía?

.- Nunca nadie ha tenido la ilusión de llegar a  venderla. Ni siquiera Baudelaire. A todos,  creo,   nos gustaría tener el retiro  de un ministro.  Utopia que no podría  ocurrir ni remotamente. No es, pués, el proyecto de ninguno de mis colegas. La verdad es que así nos  lo pasamos menos mal. Hasta el carajo en cinco estrellas.

28-x-16

.- ¿De qué vive?

.- ¡Es un enigma! Mi teatro se hace, a veces,  misteriosamente (ríe). Si un día hubiera una catástofe aún mayor, vendería mi alma al diablo¿ Si no necesitara venderla, la donaría a Mefistófeles, por orden alfabético. Los ministros y embajadores que vinieron  la verdad es que tienen (o tenían) el pasaporte con patatas fritas.

.- ¿Y sus hijos?

.- Mi hija es más inteligente que yo, lo cual no es dificil.  Y su  hermano es además mi hijo. Por cierto: comenzariamos a viajar en el Tiempo  en cuanto se cambiara el sistema de entrada en las cátedras.  Filosofas desnudas o economistas en pelotas  sería mas diurético

.- Por cierto, menudo revuelo armó TVE en el programa Hable con ellas.

.- Me encontré es una situacion ideal:  como un perro en misa, o mejor aún como un pingüino en el desierto. Ellas hablaban en una lengua que yo no conocía y que no podía seguir: era ma-ra-vi-llo-so. Se diría que los buzos bailaban con sombreros hongos. Cada uno estaba en su mundo  entre las reverberaciones. Como de costumbre.  Obviamente, todos estábamos « en otra parte ». Conseguí permanecer en mi submarino¿

.- Tiene los premios Mariano de Cavia, Nabokov, Espasa, Pasolini, Wittgenstein, Manzoni… y en España habrá quien lo recuerde por salir trompa en un programa.

.- Fue un  momento estelar que sucedió cuando las hojas muertas me hacían  sombra. De improviso, para calmar la sed, ese día, por primera vez,  me tomé una cresta de dinosaurio  cuando en realidad  los espetadores para tener pesadillas usaban el vibromasaje. Es curioso que se me conozca por este accidente más que por las cigüeñas  que vienen a verme para hacer el elogio de las sedentarias.  El Colegio  me distinguió con un rayo capaz de apuñalar las nubes. Como el gato de Cheshire.

p1080546

.- ¿Qué tal ha sido su relación con las mujeres?

.- Toda mi vida he sido casto y con chocolate en las quimeras. . Desde niño me han rodeado siempre  esquíes  marroquíes que me permiten estar en avance sobre mi epoca. Gracias a los pirulíes. O a sus bisturíes.  Dalí me llevó a dos o tres orgías  con anoréxicos que tartamudeaban en morse.  Obviamente me casé virgen, como el supercretino (y superviolador) marques de Sade.  Enfureció a los surrealistas  saber que los robots más modernos se dormían con las ovejas.

.- De niño ganó un concurso de superdotados y de mayor jugó 20 partidas de ajedrez a la vez y ganó 16.

.- Eso fue en Porto Alegre sin Goliat ni Samsón.  Blanca Nieves  creyó que estaba muy enfermo porque iba  en silla de ruedas. Hay que reconocer que antes de Darwin las cebras llevaban rayas horizontales .

.- ¿Anima ver apasionado a los autores de sermones a los 80?

.- Aunque el espermatozoide del palillo automatiza la telecomando para acertar en el ovario. Salivando con el perro de Pavlov.

.- Un inciso: ¿me explica por qué lleva dos gafas a la vez?

.- Para mayor deslumbramiento. Siempre que los estoicos soportan el puñetazo de la serpiente con sus haikus en latín .

 

JAVIER VIRGINIO

FOTO: OCARINA DRIKE

 

CENA: Siempre desayuno, como y ceno cíclopes tuertos  que confirman la regla.  Y un minúsculo copón con su rueda de pavo.

Como es difícil encontrar cíclopes  tuertos  en los hoteles, cuando viajo lo hago con una bolsita llena de nostalgias. También me gustan mucho los churros con aguarrás, que tampoco son fáciles de encontrar en los hoteles como, por ejemplo, en  los excelentisimos  Ritz de Barcelona o el Walford Astoria de Singapur. Donde sin embargo los poceros tratan de  vestir a la Verdad desnuda.

 

 

 

DADA sans Tristan Tzara?

tzara-1920-il-arrive-a-paris-chez-picabia

DADA sans Tristan Tzara?
« DADA 1920 » Restaurant:  Livraison à domicile, Fast Food, Sandwich.
3 Rue de Phalsbourg, 75017 Paris
Dans ce restaurant je n’ai pas encore trouvé  quelqu’un qui  rattache ce « Dada 1920 » à Tristan Tzara. Mais peut-être un jour…
**
C’est précisément en 1920 que Tristan Tzara débarque à Paris. Inopinément. Dans l’appartement de Francis Picabia. Tzara venait d’écrire ses sept manifestes dada . Il s’est défini, au café Voltaire de Zurich, comme « petit,  imbécile et insignifiant… mais très sympathique ». La maîtresse de Picabia vient d’accoucher. La légende veut que Tzara ait calmé le nouveau-né en lui faisant répéter « Dada, dada, dada ». André Breton et ses amis ne tardent pas à venir sonner chez Francis  Picabia, et sont surpris de voir, à la place du nouveau Rimbaud:  Tzara. En effet « petit et insignifiant »,  roulant encore les r. Ils s’habituent vite à son rire sonore et éclatant. Toporien

 

tristan-tzara-francis-picabia

Tristan Tzara para Francis Picabia 1918

paul-elouardjacques-rigaut-suzanne-mic-soupault-ribemont-dessaignes-paul-chadourne-tzara-soulpault-et-serge-charchoune-aragon-et-breton-absents-photo-de-man-ray-groupe-dada-en-1921

Paul Eluard, Jacques Rigaut, Mic (Suzanne) Soupaul et  Georges Ribemont-Dessaignes; debout: Paul Chadourne, Tristan Tzara, Philippe Soupault et Serge Charchoune. Absents: Louis Aragon et  André Breton.
Photo MAN RAY : « Groupe Dada 1921 »
***

[Avis  internetique de « Dada 1920 »:    Aurélia (Canada): « Un très beau choix de sandwiches, salades, soupes, quiches et plats composés, tous préparés sur place avec des ingrédients de qualité et par un personnel souriant et efficace. On peut  emporter son déjeuner au Parc Monceau situé littéralement à deux pas… »]

***

Autre « Dada » aujourd’hui  à Paris:

   n8x5lzhmylmjs9bahc_pcvxdhtvy19zdggx7exxi-9761sgvez6nfduirkihsqs9igedsnruycfaeaxehe0rjiv_k6bsvjgf3ng3afztj9ds1w4vjiin0oofoabj2prnr1iap_dwqugtstenckc2lynlbw4toh2oe6yaw218-h160


Au « Dada »  ou « Le Dada », 12 Avenue des Ternes, 75017 Paris,
je ne pas trouvé non plus, encore,  quelqu’un qui évoque Tristan Tzara. Mais peut-être…

Parisbouge com: « Le Dada, c’est à la base, le vrai bar de quartier … sans prétention… mais quelle surprise quand on s’aperçoit que ce bar où l’on imagine juste le type du coin aller y boire son café au comptoir le matin, se transforme en une véritable fourmilière de costards-cravates le jeudi soir, dès 18h. Le trottoir se noircit au fur et à mesure que la foule des clients grossit, à tel point que l’avenue des Ternes en est littéralement envahie, ne pensez même pas traverser la sympathique petite rue Poncelet qui jouxte le bar ! … Le Dada est ouvert de 8h jusqu’à 2h du lundi au samedi, et jusqu à 20h le dimanche. »

____________________________________________________________

« …Tristan Tzara, né Samuel Rosenstock en Roumanie en 1896 et mort citoyen français  en 1963, il fut naturalisé en 1947.  Ses amis de toujours sont très rares: Jean Arp, Pablo Picasso, Joan Miro, Marcel Duchamp et  Man Ray. En 1915, Tzara quitte Bucarest pour la Suisse pour des  études de philosophie. Quelques mois plus tard, il est l’un des créateurs du mouvement Dada  avec  Marcel Janco, Emmy Hennings, Hugo Ball, Hans Richter, Richard Huelsenbeck et du cabaret Voltaire. La guerre finie, Zurich et Dada enflamment  New York, Paris, Cologne et Berlin. En janvier 1920,  Tzara parvient donc à Paris. Francis  Picabia et  Robert Delaunay  font son portrait .Il est  avec André Breton, Philippe Soupault, Louis Aragon, Paul Eluard et Georges Ribemont-Dessaignes. Mais,  des dissensions se manifestent entre André Bretonn et lui dès 1921. Il ne se rallie pas au Manifeste du surréalisme quand Breton le publie en 1924, ni aux activités du groupe. Adolf Loos lui construit une maison à Montmartre pour accrocher les toiles de ses amis. Au début des années 1930, il se rapproche du surréalisme. Mais il rompt à nouveau avec Breton en 1935. En 1936, il est en Espagne, dans Madrid assiégée, à Valence, à Barcelone. Pendant l’Occupation il se cache dans le Lot et noue des relations avec la Résistance. Membre du Comité national des écrivains dans la clandestinité, il en est l’une des figures publiques après la Libération. Il signe le « Manifeste des 121 » contre la guerre d’Algérie en septembre 1960. Son dernier grand voyage, il est pour l’Afrique. En 1962, il assiste à Salisbury (Harare), alors capitale d’un Etat qui s’appelait la Rhodésie – Zimbabwe aujourd’hui –, au Congrès des artistes et écrivains africains. Avec Michel Leiris. Il s’occulte définitivement le 25 décembre 1963…. »

Today 19:00 « Arrabal, el genio y la locura » de Javier Esteban en « La Casa Gerald Brenan ».

 iia78u7bgup3

  le  1° de diciembre de 2016

Baghdad International Film Festival:

« ARRABAL: Genius and Folly ».

***

TODAY:    La Casa Gerald Brenan presenta hoy a las 19:00 « Arrabal, el genio y la locura », del director Javier Esteban. Tras su proyección, el realizador dará una charla sobre la película y obra del artista Arrabal. El documental ha sido grabado en diversos escenarios de Praga, París, Guernica, Albacete, Madrid, Jerusalén o León, entre 2013 y 2015, y cuenta con invitados de la talla de Alejandro Jodorowsky, Michel Houellebecq y Fernando Sánchez Dragó, entre otros escritores cómplices, para reproducir el viaje de una vida « desde el dolor de la infancia y el purgatorio de la creación a la sublimación en el arte », según reza el filme.

Arrabal rememora de esa forma su « sorprendente existencia »: la desaparición de su padre condenado a muerte, su niñez en la posguerra, su intento de envenenar a Franco con un libro de Santa Teresa, su exilio o la detención surrealista provocada por una dedicatoria blasfema. Desde « esta instalación », como él la llama, Arrabal reflexiona sobre el sentido de la confusión y la vida, así como el origen de la fama, su destino, su propia imagen, la confusión divina y el Movimiento Pánico o el grupo surrealista. Según su director, « es como si Arrabal recordara en presente todas sus voces interiores: su rebeldía ante Dios, su mirada hacia la muerte y su evolución para servir a la ciencia, la libertad y la poesía ». En cuanto al documental, los cuadros egográficos donde el artista posa en distintas escenas históricas sitúan al espectador ante el genio y la locura, tratada con lupa como reflejo complementario del mismo genio creativo.

____________________________________________________________________________________

« ARRABAL: Genius and Folly »,   1° de diciembre de 2016,

Baghdad International Film Festival.

iia78u7bgup3

« ARRABAL: Genius and Folly »,

1° de diciembre de 2016,

Baghdad International Film Festival.

The National Theatre – Baghdad
المسرح الوطني – بغداد

1 to 5 December 2016
الدورة  8 للمهرجان من ١ ولغاية 5  كانون الاول ديسمبر

Synopsis:  The documentary explores human condition and artistic creation through Fernando Arrabal’s incredible life: the living playwright whose plays are more frequently staged throughout the world. Arrabal’s ego is humorously reflected on Dalí, Picasso…

Director:  JAVIER ESTEBAN GUINEA
Producer:  JAVIER ESTEBAN GUINEA
Country:  Spain
Year of Production:  2015
Length:  70 mins
………………………………………..
ضيوفنا في دورة 2016
IN COLLABORATION WITH

1475396909_logo-de-la-republique-francaise-01

« Piquenique » de Fernando Arrabal, mise-en-scène de Brahim Barkati. Festival International du Théâtre de Béjaïa, .

« PIC-NIK »

« Piquenique » de Fernando Arrabal , mise-en-scène de Brahim Barkati.

pic-nik-sotchi

Festival international du théâtre de Béjaïa

avec la troupe du théâtre expérimental de la ville russe de Sotchi.

« Le monde est fou » pour les faiseurs de guerre dit le poète, mais dans sa folie guerrière faudra-t-il le montrer ridicule, le tourner en dérision et le mettre à nu pour l’installer face à ses aberrations.

C’est ce qu’a voulu faire Brahim Barkati dans Piquenique, un spectacle théâtral qui remet au goût du jour une pièce, mise sur pied en 1952 par Fernando Arrabal, qui dégouline d’absurde. A commencer par le titre.

Qu’en ne se méprenne pas, ce n’est surtout pas l’histoire d’une joyeuse sortie pour pique-niquer au milieu des pâquerettes d’une paisible campagne. Piquenique est faite de guerre et de destruction, d’aveuglement et de bêtises humaines. Algérien, enseignant le théâtre en Russie depuis 2008, Brahim Barkati l’a faite jouer jeudi dernier au Festival international du théâtre de Béjaïa avec la troupe du théâtre expérimental de la ville russe de Sotchi. Tout, ou presque, est absurde dans les situations de guerre représentées sur scène. Sur le champ de bataille, le soldat qui a pris les armes est gardé dans son innocence d’enfant que gronde encore sa maman qui arrive, avec son époux, pour pique-niquer sur une zone de guerre.

On le veut sot. Le prisonnier qu’il a capturé ne l’est pas moins. Un homme est venu chez lui pour lui demander d’aller en guerre contre l’ennemi. Il n’a rien trouvé de mieux que de lui demander la permission d’emmener avec lui… sa fiancée. De telles situations prêteraient à rire mais, sur ce plan, elles n’ont pas été d’un effet apparent sur la salle, et ce, pour au moins deux raisons qu’il faudra chercher dans la langue et le jeu des acteurs. La pièce a été jouée en russe avec un sous-titrage en français, parfois approximatif et truffé d’erreurs de langue. A un moment de l’échange de propos entre le soldat et ses parents, l’écran en fait une traduction très sommaire pour informer qu’en ce moment il s’y déroule une «discussion autour de la famille et des amis».

Le public est, du coup, laissé dans l’ignorance du contenu de l’échange.
Il est à la marge. Le metteur en scène a fait un effort de traduction notable, mais celle-ci péchera aussi par son manque de synchronisation avec le jeu des comédiens, ce qui a parfois fait que la salle a pris connaissance de certaines répliques et actions avant même qu’elles aient été exécutées sur scène. L’expression du visage des comédiens a parfois manqué d’émotion pour un public habitué à plus de mimique, de gestuelle et d’ardeur méditerranéennes, véritables stimulateurs que nous avons bien vus d’ailleurs dans les pièces algériennes et égyptiennes.

Mais on pourrait convenir que Piquenique n’est pas tant faite pour faire rire que pour interpeller sur la bêtise de l’être humain et ses absurdités. L’absurde est poussé jusqu’à, par exemple, supplier le prisonnier à accepter de se prendre en photo et à ouvrir un parapluie pour se protéger des bombes. Mieux, des secouristes se montrent déçus de ne pas trouver de cadavres à transporter sur leur civière. Toute cette dérision et cette ironie travaillent pour ridiculiser les forces de mal et les belligérants, qui ne savent pas pourquoi ils sont ennemis.

Ce condensé d’absurdités n’a été qu’un préambule pour appeler à refuser de prendre les armes et stigmatiser les faiseurs de guerre et les manipulateurs des opinions qui font des peuples une chair à canon.  Il y a un souhait à faire régner la paix de par le monde, mais les appels sont inaudibles, y compris celui qui se dégage de la pièce à travers de la musique et une danse de l’amitié. Et si les canons venaient à se taire un jour «que feront les généraux et les caporaux ?». «On leur donnera des guitares et des castagnettes», propose la pièce. Mais le monde est autiste.

Kamel Medjdoub  el Watan Magazine
 

Los Puercos: « ORAÇÂO » d’Arrabal (Luiz Campos).

43-feira-do-livro

« ORAÇÂO » d’Arrabal

direction de Luiz  Campos (Brésil)

Fernando Arrabal – Oración

Oración
por Fernando Arrabal
PERSONAJES:
FIDO y LILBE, hombre y mujer
Un ataúd negro de niño. Cuatro velas. Un Cristo de hierro. Una cortina negra de fondo. Esta obra tiene un solo cuadro. 
 
Oscuridad. Llanto de un recién nacido. De pronto, grito terrible del bebé, seguido inmediatamente del silencio.
FIDIO.–Desde hoy seremos buenos y puros.
LILBE.–¿Qué te pasa?
FIDIO.–Digo que desde hoy seremos buenos y puros como los ángeles.
LILBE.–¿Nosotros?
FIDIO.–Sí.
LILBE.–No vamos a poder.
FIDIO.–Tienes razón. (Pausa.) Será muy difícil. (Pausa.) Lo intentaremos.
LILBE.–¿Cómo?
FIDIO.–Cumpliendo la ley de Dios.
LILBE.–Se me ha olvidado.
FIDIO.–A mí también.
LILBE.–Entonces, ¿cómo vamos a hacer?
FIDIO.–¿Para saber qué es bueno y qué es malo?
LILBE.–Sí.
FIDIO.–He comprado la Biblia.
LILBE.–¿Eso basta?
FIDIO.–Sí, nos bastará.
LILBE.–¿Seremos santos?
FIDIO.–Eso es demasiado. (Pausa.) Pero lo podemos intentar.
LILBE.–Va a ser muy diferente.
FIDIO.–Sí, mucho.
LILBE.–Así no nos aburriremos como ahora.
FIDIO.–Además, hará muy bonito.
LILBE.–¿Estás seguro?
FIDIO.–Sí, sin duda.
LILBE.–Léeme un poco del libro.
FIDIO.–¿De la Biblia?
LILBE.–Sí.
FIDIO.–(Leyendo.) “En el principio Dios creó el cielo y la tierra.” (Entusiasmado.) ¡Qué bonito!
LILBE.–Sí, es muy bonito.
FIDIO.–(Leyendo.) «Dios dijo: “Que la luz sea”. Y la luz fue. Dios vio que la luz era buena y separó la luz de las tinieblas. Dios llamó a la luz Día, y a las tinieblas, Noche. La noche llegó después de la mañana: esto fue el primer día.»
LILBE.–¿Así comenzó todo?
FIDIO.–Sí. Ves qué sencillo y qué bonito.
LILBE.–Sí. Me lo habían explicado de una forma mucho más complicada.
FIDIO.–¿Lo del cosmos?
LILBE.–(Sonríe.) Sí.
FIDIO.–(Sonríe.) A mí también.
LILBE.–(Sonríe.) Y también lo de la evolución.
FIDIO.–¡Qué cosas!
LILBE.–Léeme un poco más.
FIDIO.–(Leyendo.) «Dios hizo al hombre de barro. Luego le inspiró en la nariz un espíritu de vida y el hombre se convirtió en un ser viviente.» (Pausa.) «Entonces el Señor hizo dormir profundamente al hombre. Cuando estuvo dormido le quitó una costilla; el hueco que hizo lo tapó con carne. Con esta costilla que había quitado al hombre, Dios hizo a la mujer.»
FIDO y LILBE se besan.
LILBE.–(Intranquila.) ¿Y nos podremos acostar juntos como antes?
FIDIO.–No.
LILBE.–¿Tendré que dormir sola entonces?
FIDIO.–Sí.
LILBE.–Voy a tener mucho frío.
FIDIO.–Te acostumbrarás.
LILBE.–¿Y tú? ¿No vas a tener frío?
FIDIO.–Sí, también.
LILBE.–Así no reñiremos cuando te lleves tú toda la sábana.
FIDIO.–Claro.
LILBE.–La bondad. Fue cosa tan difícil.
FIDIO.–Sí, muy difícil.
LILBE.–¿Podré mentir?
FIDIO.–No.
LILBE.–¿Ni siquiera mentiras pequeñas?
FIDIO.–Ni siquiera.
LILBE.–¿Y robar naranjas a la mujer del puesto?
FIDIO.–Tampoco.
LILBE.–¿No podremos ir a divertirnos, como antes, al cementerio?
FIDIO.–Sí, ¿por qué no vamos a poder?
LILBE.–¿Y podremos pinchar a los muertos en los ojos, como antes?
FIDIO.–Eso no.
LILBE.–¿Y matar?
FIDIO.–No.
LILBE.–¿Entonces es que vamos a dejar que la gente siga viviendo?
FIDIO.–Claro.
LILBE.–Peor para ellos.
FIDIO.–¿No te das cuenta de lo que es un ser bueno?
LILBE.–No. (Pausa.) ¿Y tú?
FIDIO.–No muy bien. (Pausa.) Pero tengo el libro. Así lo sabré.
LILBE.–Siempre con el libro.
FIDIO.–Siempre.
LILBE.–¿Y qué pasará luego?
FIDIO.–Iremos al cielo.
LILBE.–¿Los dos?
FIDIO.–Si los dos nos portamos bien, sí.
LILBE.–¿Y qué haremos en el cielo?
FIDIO.–Divertirnos.
LILBE.–¿Siempre?
FIDIO.–Sí, siempre.
LILBE.–(Incrédula.) No es posible.
FIDIO.–Sí, sí es posible.
LILBE.–¿Por qué?
FIDIO.–Porque Dios es todopoderoso. Dios hace cosas imposibles. Milagros.
LILBE.–¡Vaya!
FIDIO.–Y además de la forma más sencilla.
LILBE.–Yo en su caso haría lo mismo.
FIDIO.–Mira lo que dice la Biblia: «A Jesús, el Hijo de Dios, se le llevó un ciego para que le sanara. Jesús le puso saliva sobre los ojos y le preguntó: “¿Ves algo?” El ciego, mirando, dijo: “Veo los hombres, también veo los árboles como si anduvieran”. Inmediatamente Jesús le puso de nuevo las manos sobre los ojos, el ciego vio claramente y fue curado y distinguía perfectamente de lejos».
LILBE.–Qué bonito.
FIDIO.–Él dijo que debíamos ser buenos.
LILBE.–Entonces seremos buenos.
FIDIO.–Y que deberíamos ser como niños.
LILBE.–¿Como niños?
FIDIO.–Sí, puros como niños.
LILBE.–Qué difícil.
FIDIO.–Lo intentaremos.
LILBE.–¿Por qué te ha dado esta manía ahora?
FIDIO.–Me canso.
LILBE.–¿Sólo por eso?
FIDIO.–Además lo que hacíamos hasta ahora era muy feo.
LILBE.–¿Y eso del cielo qué será?
FIDIO.–Es el sitio al que iremos después de muertos.
LILBE.–¿Tan tarde?
FIDIO.–Sí.
LILBE.–¿No se puede ir antes?
FIDIO.–No.
LILBE.–Pues vaya gracia.
FIDIO.–Sí, eso es lo peor.
LILBE.–¿Y qué haremos en el cielo?
FIDIO.–Ya te lo he dicho: divertirnos.
LILBE.–Quería oírtelo otra vez. (Pausa.) Parece imposible.
FIDIO.–Seremos como los ángeles.
LILBE.–¿Como los buenos o como los otros?
FIDIO.–Los otros no están en el cielo. Los otros son los demonios y están en el infierno.
LILBE.–¿Y qué hacen allí?
FIDIO.–Sufren mucho, se queman.
LILBE.–Pues vaya cambio.
FIDIO.–Es que esos ángeles fueron muy malos y se rebelaron contra Dios.
LILBE.–¿Por qué?
FIDIO.–Por orgullo. Querían ser más que Dios.
LILBE.–Qué exagerados.
FIDIO.–Sí, mucho.
LILBE.–Nosotros nos conformaremos con mucho menos. Oye, quiero comenzar a ser buena enseguida.
FIDIO.–Ahora mismo empezaremos.
LILBE.–¿Así sin más?
FIDIO.–Sí.
LILBE.–Nadie se va a dar cuenta.
FIDIO.–Sí, se dará cuenta Dios.
LILBE.–¿Es cierto?
FIDIO.–Sí, Dios lo ve todo.
LILBE.–¿Incluso ve cuando orino?
FIDIO.–Sí, incluso.
LILBE.–Me va a dar mucha vergüenza desde ahora.
FIDIO.–Dios apunta con letras de oro en un libro muy bonito las cosas buenas que haces y en un libro muy malo y con letra muy fea los pecados.
LILBE.–Seré buena. Quiero que escriba siempre con letras de oro.
FIDIO.–No sólo debes ser buena por eso.
LILBE.–¿Por qué más?
FIDIO.–Por lo de la felicidad.
LILBE.–¿Qué de la felicidad?
FIDIO.–Por ser feliz.
LILBE.–¿También podré ser feliz con eso de ser buena?
FIDIO.–Sí, también.
LILBE.–¿Es que eso de la felicidad existe?
FIDIO.–Sí. (Pausa.) Eso dicen.
LILBE.–(Triste.) ¿Y de lo que hemos hecho antes, qué?
FIDIO.–¿Lo que hemos hecho malo?
LILBE.–Sí.
FIDIO.–Nos tendremos que confesar.
LILBE.–¿Todo?
FIDIO.–Sí, todo.
LILBE.–¿También que tú me desnudas para que tus amigos se acuesten conmigo?
FIDIO.–Sí, eso también.
LILBE.–(Triste.) ¿Y también… que le hemos matado? (Señala el ataúd.)
FIDIO.–Sí, también. (Pausa triste.) No deberíamos haberle matado. (Pausa.) Somos malos. (Pausa.) Tenemos que ser buenos.
LILBE.–(Triste.) Lo matamos por lo mismo.
FIDIO.–¿Por lo mismo?
LILBE.–Sí, lo matamos para divertirnos.
FIDIO.–Sí.
LILBE.–Y no nos divertimos nada más que un momento.
FIDIO.–Sí.
LILBE.–Con esto de ser buenos ¿no pasará lo mismo?
FIDIO.–No, esto es más completo.
LILBE.–¿Más completo?
FIDIO.–Y más bonito.
LILBE.–¿Y más bonito?
FIDIO.–Sí, ¿sabes cómo nació el Hijo de Dios? (Pausa.) Ocurrió hace muchos años. Nació en un portal muy pobre de Belén y como no tenía dinero para la calefacción, una vaquita y un burrito le calentaban con el aliento que le echaban. Además, como la vaquita estaba muy contenta de servir a Dios, hacía «mu, mu» y el burrito relinchaba. Y la mamá del Niño, que era la Madre de Dios, lloraba y su marido la consolaba.
LILBE.–Eso me gusta mucho.
FIDIO.–A mí también.
LILBE.–¿Y qué le pasó al Niño?
FIDIO.–Él no dijo nada a pesar de que era Dios. Por eso, como los hombres eran malos, no le dieron casi de comer.
LILBE.–Vaya gente.
FIDIO.–Pero un día, en un reino muy lejano, unos reyes que eran muy buenos vieron una estrellita colgada del cielo que se movía. Ellos la siguieron.
LILBE.–¿Quiénes eran esos reyes?
FIDIO.–Eran Melchor, Gaspar y Baltasar.
LILBE.–¿Los de los juguetes y los zapatos?
FIDIO.–Sí. (Pausa.) Y venga a seguir la estrella, y venga a seguirla, hasta que un día llegaron al portal de Belén. Entonces le regalaron al Niño todo lo que llevaban en los camellos: muchos juguetes y caramelos y también chocolate. (Pausa. Sonríen entusiasmados.) ¡Ah! Se me olvidaba. También le regalaron oro, incienso y mirra.
LILBE.–¡Qué cosas!
FIDIO.–Así el Niño se puso muy contento y sus papás también, y también la vaquita y el burrito.
LILBE.–¿Y luego qué pasó?
FIDIO.–Luego el Niño ayudó a su padre, que era carpintero, a hacer sillas y mesas. Como era muy bueno su mamá le daba muchos besos.
LILBE.–¡Qué niño tan diferente!
FIDIO.–Era Dios.
LILBE.–Si es así…
FIDIO.–Lo bueno es que no hiciera ningún milagro entonces, para comer mejor o para tener trajes caros.
LILBE.–¿Y qué pasó?
FIDIO.–Luego se hizo hombre y le mataron: le crucificaron con clavos en los pies y en las manos. ¿Te das cuenta?
LILBE.–(Contenta.) Vaya daño que le harían.
FIDIO.–Sí, mucho.
LILBE.–Lloraría mucho.
FIDIO.–No, nada. Se contenía. Además, para mayor escarnio le pusieron en medio de dos ladrones.
LILBE.–¿De los malos o de los simpáticos?
FIDIO.–De los malos, de los más malos que había, los dos peores que había entonces.
LILBE.–Eso sí que está mal.
FIDIO.–¡Ah! Luego resultó que uno de los ladrones era más bien de pega. Un tío tramposo.
LILBE.–¿Tramposo?
FIDIO.–Sí, había hecho creer que era malo y luego resultaba que era bueno.
LILBE.–¿Y qué pasó?
FIDIO.–Pues que Dios murió en la cruz.
LILBE.–¿Sí?
FIDIO.–Sí. Pero al tercer día resucitó.
LILBE.–(Contenta.) ¡Ah!
FIDIO.–Y con ello todos se dieron cuenta de que lo que él decía era verdad.
LILBE.–(Entusiasmada.) Quiero ser buena.
FIDIO.–Yo también.
LILBE.–Enseguida.
FIDIO.–Sí, enseguida.
LILBE.–Quiero ser como el Niño que nació en el portal…
FIDIO.–Yo también.
(FIDIO coge las manos a LILBE.)
LILBE.–(Intranquila.) ¿Y en qué pasaremos el tiempo?
FIDIO.–En hacer cosas buenas.
LILBE.–¿Todo el tiempo?
FIDIO.–Bueno, casi todo el tiempo.
LILBE.–¿Y en el resto del tiempo?
FIDIO.–Podemos ir a la casa de fieras.
LILBE.–Para ver la cosa del mono.
FIDIO.–No. (Pausa.) Para ver las gallinas y las palomas.
LILBE.–¿Y qué más podremos hacer?
FIDIO.–Tocaremos la ocarina.
LILBE.–¿La ocarina?
FIDIO.–Sí.
LILBE.–Bueno. (Pausa.) ¿No es malo?
FIDIO.–(Reflexiona.) No. No creo.
LILBE.–¿Y cómo haremos para ser buenos totalmente?
FIDIO.–Verás. Que vemos que a alguien le molesta una cosa que hacemos, pues bien, no la haremos. Que vemos que a alguien le gustaría que hiciéramos algo, pues vamos y lo hacemos. Que vemos que un pobre viejo y paralítico no tiene a nadie, pues entonces vamos a visitarlo.
LILBE.–¿No le matamos?
FIDIO.–¡No!
LILBE.–¡Pobre viejo!
FIDIO.–Pero no ves que matar ya no se puede.
LILBE.–¡Ah! Sigue.
FIDIO.–Que vemos que una mujer lleva un gran peso, pues vamos y la ayudamos. (Voz de juez.) Que vemos que se hace una injusticia, pues vamos y la deshacemos.
LILBE.–¿También lo de las injusticias?
FIDIO.–Sí, también.
LILBE.–(Satisfecha.) Vaya tíos tan importantes que vamos a ser.
FIDIO.–Sí, mucho.
LILBE.–(Intranquila.) ¿Y cómo vamos a saber que es una injusticia?
FIDIO.–Lo calcularemos a ojo.
(Silencio.)
LILBE.–Va a ser aburrido.
(Silencio.)
FIDIO.–Va a ser como todo.
(Silencio.)
LILBE.–Acabaremos aburriéndonos también.
(Silencio.)
FIDIO.–Lo intentaremos.
(A lo lejos se oye Black and blue, de Louis Armstrong.)